"La obra de la Justicia será la Paz y los frutos de la Justicia serán tranquilidad y seguridad para siempre. Is. 32, 17"

20 de julio de 2009

De blawgger a burocrata

Sí, es cierto: me fui al gobierno. Ahora estoy del lado de donde se pone el lomo a la crítica y a aguantar. Algunos amigos se alegran y nos incitan a dar lo mejor. Otros, lo miran a uno con cierto dejo de desconfianza.

Esto genera algunas crisis de identidad. Venir de sociedad civil es una cosa buena, en el sentido que uno abraza un ideario y cuenta con el apoyo o voto de confianza de aquellos con quienes trabajó y con los que, más pronto que tarde, se llega el momento en que preguntarán y, desde acá, tendremos que responder.

Una de las preguntas obligatorias que como blawgger debo responderme es relativo a los contenidos a abordar y a mi posición frente a los acontecimientos. ¿Puedo criticar las acciones gubernamentales en aquellos campos que me conciernen? Sí, puedo, de hecho hay cosas que no me gustan, pero -fuera de la lealtad o no al sector al que uno se vincule- ¿acaso mi trabajo no es intentar hacer que las cosas funcionen de una manera medianamente decente? Esas cosas tienen que ver también conmigo. Por ello, de ahora en adelante, más que para inquirir, estoy para ser interrogado.

Creo que lo mejor que puedo hacer, para contribuir a que algunas cosas cambien es que a través de este espacio pueda trasladar, de una manera más amplia y detallada, algunas de las discusiones e ideas que se debaten al interior de las instituciones, sin que esto sea, una posición oficial, sino modestos ejercicios de informar y discutir con una comunidad virtual sobre estas materias.

Uno de los aspectos que deseo abordar de manera inmediata de cara a mi trabajo es convertir a la página web del MJSP en un instrumento de información al servicio del público, que contenga estadísticas e informes de labores, así como otra documentación que produzca o haya producido el Ministerio y promover iniciativas de e-government. Sugerencias son bienvenidas.

Una de las cuestiones anecdóticas que refleja la permanente presión quen hay sobre este ministerio es mi comunicación con el Ministro, quien siempre tiene mil asuntos que resolver al día. En ocasiones, con la urgencia de los plazos o en los períplos de su agenda, lo espero a que entre al edificio y agoto todos los asuntos posibles en el trecho hacia el despacho. El término "reunión ejecutiva" se ha redefinido para mí. Ello ha marcado mi forma de abordar los asuntos, exponiéndolos de una manear muy concreta y directa. Por ello, en este post, abordaré varias de las cuestiones que no he podido comentar en los últimos días:

-Elección de los magistrados de la CSJ (5): Me parece una elección equilibrada. No niego mi satisfacción con tres de los nombrados. Pero los partidos se salieron con la suya: ellos eligieron directamente e hiciero una pantomima del procedimiento que debería haberse seguido, con la humillante complicidad del CNJ.

-Elección de FGR y PGR: el Presidente Funes sugiere utilizar el mismo método usado para elegir a los magistrados. En este caso, parece oportuno en tanto no hay un procedimiento definido para tales fines. La Asamblea se mostró incapaz de seguir por la ruta que ella misma había iniciado.

-Clima de inseguridad: grave como hace mucho tiempo, pero a mi forma de ver -y puede que suene a excusa-, hay un exceso de exigencia mediática en el asunto y hasta cierta nostalgia de lo que hicieron administraciones previas: sacar a la policía a botar puertas y a exhibir a sus "presas". Aclaro, puesto que ya leo o escucho reclamos: no se trata de negar la realidad. Los muertos y las víctimas están ahí y hay que atender la situación de manera prioritaria. Cuando hablo de "exceso de exigencia" es cuando se le pide a un gobierno, que no tiene ni dos meses en el poder, que controle de manera inmediata una espiral de violencia que tiene más de 17 años creciendo. Se le pide que "haga algo", lo cual sugiere que no estaría haciendo lo necesario o nada, lo cual me parece no solo injusto, sino que también distorsionante. En este punto, más que inacción, lo que creo que sí padece este gobierno es de una mala política de comunicación, en alguna medida, influenciada por el hecho de no querer imitar a administraciones previas que tenían más publicidad que resultados.

Bueno, no quiero cansarlos. Quedo a sus órdenes.