"La obra de la Justicia será la Paz y los frutos de la Justicia serán tranquilidad y seguridad para siempre. Is. 32, 17"

1 de mayo de 2008

Cuando lo obvio no es tan obvio


Si han tenido la oportunidad de leer La Prensa Gráfica del día 30 de abril de 2008 la nota "Seguridad espera órdenes para investigar toda la DAN", cobertura sobre las relaciones entre un grupo sospechoso de conformar una estructura de crimen organizado en la oriental ciudad de San Miguel y sus posibles filtraciones en la División Antinarcotráfico (DAN) de la PNC, así como sus relaciones con el exdiputado Roberto Silva, quien espera juicio migratorio en Estados Unidos, se habrán dado cuenta de las curiosas declaraciones del señor Viceministro de Seguridad Pública, Astor Escalante, quien según la nota citada esperaba una orden presidencial para iniciar una investigación completa en la DAN.

Parece extraño que un exfiscal y destacado abogado penalista como el señor Viceministro haga ese tipo de declaraciones, en primer lugar, porque, como decía Aniceto Porsisoca "esa pregunta ni se pregunta", puesto no estamos ante delitos puntuales de investigación individualizada sino ante la amenaza del crimen organizado. Si frente a un delito, opera la acción pública, es decir, la actuación ex oficio de los encargados de aplicar la ley, pues con mucha mayor prioridad y urgencia, ante una amenaza de las dimensiones presentes.

Sobre este aspecto, las declaraciones del ex director de la PNC y actual candidato a la Presidencia de la República, Rodrigo Ávila, son para causar más que preocupación, consternación. Según el reporte periodístico, Avila habría declarado que las "estructuras policiales" (no me pregunten a qué se refiere con esto) de oriente vendrían siendo investigadas desde 2006 y que se sospechaba de un nivel de infiltración del 70% (?!!!)

En el períodico del 1º de mayo, se recogen las declaraciones del Presidente Saca que salió a cubrir el bache del señor Viceministro manifestando que el Ministerio no necesita su venia para investigar.

Lo que queda en evidencia es la vulnerabilidad de la PNC ante este tipo de amenazas debido a la debilidad de sus mecanismos de control (accountability) y a su distanciamiento de la comunidad. En ninguna declaración por el momento, las autoridades de seguridad pública han mencionado de activar el Consejo de Ética Policial, por no ir a lo más básico que es la Inspectoría General de la PNC y la Unidad de Asuntos Internos. Al mismo tiempo, se revela la mentalidad reactiva que las autoridades tienen respecto de los fenómenos criminales: siempre a la saga, sin ningún tipo de proactividad.