30 de julio de 2009

El empresariado ante las reformas en la PNC

Precisamos hacer una revolución ética, el bien público no puede ser confundido con el bien personal (…)

En mi gobierno se acabó el tiempo del padrinazgo y de la impunidad. Y es con esta disposición que vamos a enfrentar todas las formas de delito (…)

Presidente Mauricio Funes, 01 de junio 2009.

He querido iniciar estas líneas citando el discurso inaugural del Presidente Funes el pasado primero de Junio, porque me parece que son las respuestas a algunas interrogantes que son planteadas por las empresas de comunicación dominantes.

Ante los movimientos y cambios en la División Elite contra el Crimen Organizado (DECO) la empresa privada y los medios impresos conservadores se han posicionado de manera crítica y veladamente amenazadora frente a la decisión de las autoridades. Tal como lo señalé en el post previo, tras una aparente preocupación legítima, se esconden otras motivaciones:
En perspectiva histórica y política, el estado de la investigación criminal es una consecuencia específica del amplio proceso de reforma policial y del sector seguridad pública de la transición y cuyas distorsiones tuvieron importantes impactos institucionales y sociales. El crecimiento desordenado de la institución y la apuesta política por mantener estructuras de investigación del pasado, políticamente maleables y cuestionadas; los obstáculos y sabotajes gestados en contra de toda iniciativa de desarrollo de una investigación criminal profesional, técnica e independiente, provocaron el estancamiento y debilitamiento de ésta área.

Lo anterior es correlato de una marcada tendencia de manejo de la gestión pública basada en intereses y demandas particulares y no en la atención prioritaria de necesidades sociales y respecto a los derechos de la población (…).

Al comparar el trabajo y resultados de las unidades elites de la PNC y FGR, respecto del estado de las unidades ordinarias de investigación, las distancias comparativas son amplias. Existen claras diferencias entre los resultados positivos de las instancias dedicadas al tema narcotráfico o crimen organizado, respecto los niveles deficitarios de las áreas dedicadas a la “delincuencia común”. Esa distancia comparativa se puede observar y constatar en la cantidad y calidad de recursos de los que han sido dotadas las primeras (equipos, sistemas de información, recurso humano por caso), en detrimento de las segundas, así como en el interés político por resolver o combatir este tipo de criminalidad, la que no se ha reflejado en las instancias de delincuencia común, como aquellas encargadas de la investigación de homicidios, principal problema de violencia en el país.

En el caso concreto de la lucha contra el secuestro y sus celebrados éxitos, se dan dos mensajes: por un lado, se demuestra que la voluntad política y apoyo institucional son factores claves para resolver graves problemas de criminalidad. El segundo mensaje es que existen dos tipos o sectores de investigación criminal. Uno, el ordinario, para la delincuencia común que afecta a la mayoría de la población y, el elite, que capitaliza el apoyo político e institucional, y que además se ve beneficiado por inversión, dotación de recursos y otros patrocinios del sector privado económicamente poderoso y políticamente influyente, que alquila o compra un servicio de mejor calidad para sí, lo que por definición es excluyente y discriminatorio, no solo para la población sino para los mismos operadores del sistema. (Amaya Cóbar, Edgardo y Oswaldo Feusier Ayala, Relación entre la Fiscalía General de la República y la Policía Nacional Civil en el marco de la investigacion criminal, FESPAD Ediciones, San Salvador, octubre 2005.)
Precisamente es el Diario de Hoy el que muestra esas relaciones de padrinazgo éticamente discutibles. Según la nota “Patronato DECO en el limbo”:
A principios de la presente década cuando el país sufría de una avalancha de secuestros, la empresa privada tuvo a bien organizar un Patronato para brindarle el apoyo logístico necesario a la recién creada División Élite contra el Crimen Organizado (DECO) por el ex director de la Policía José Luis Tobar Prieto, quien ahora se encuentra marginado en el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública.

Desde aquella época, la unidad élite ha recibido la cooperación de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y, según su dirigencia, está en la disposición de continuar con esa colaboración.

Esa cooperación empresarial le ha permitido a la Policía tener en la DECO a su mejor unidad especializada al grado que algunos de sus miembros han compartido la experiencia antisecuestro en las policías de varios países latinoamericanos como Guatemala, Honduras, Colombia o Panamá.
Creo que no hacen mayores explicaciones sobre las inquietudes éticas que genera lo previamente citado. La reacción de ANEP, en parte, se explica por la perdida de un nicho de influencia en las instituciones de seguridad y utiliza todas las cajas de resonancia disponibles para hacerse sentir. Otro de los beneficiarios de este esquema, el fiscal de crimen organizado Rodolfo Delgado -a la sazón, señalado por la PDDH en un caso de tortura en el que se condenó el accionar de la DECO-, suma su voz a las protestas, quien, cual agorero dice: "El mensaje que se envía es que ellos [los delincuentes] están ganando", advirtió, "y si no han ganado totalmente, se están creando las condiciones para que lo logren".

Este discurso tiene una doble moral o una pésima memoria. Ningún sector economicamente influyente ni sus secuaces alzaron la voz ante el desmantelamiento del Departamento de Investigación del Crimen Organizado (DICO) creado a propuesta del Grupo Conjunto para la Investigación de Grupos Armados Ilegales con Motivación Política y constituido con un riguroso método de selección y entrenamiento supervisado por la ONU. Curiosamente comenzó a ser debilitado y desmantelado tras las investigaciones del caso Sombra Negra en el que se vieron involucrados jefes policiales y posteriormente, su desaparición se vio acelerada tras denunciar la participación de otros jefes policiales en tareas de exterminio de presuntos delincuentes.

Hoy la historia es otra. Como dice Mickey Rouke en esa maravillosa película Barrio Chino: “Hay un nuevo jefe en la ciudad y el nuevo jefe tiene nuevas reglas”.

29 de julio de 2009

La mala leche de LPG


Mientras conducía al trabajo, ví un canillita ofreciendo La Prensa Gráfica de este día, cuya primera plana se encabezaba con la nota principal: "PNC desmantela unidad especial. Trasladan 26 investigadores de crimen organizado".

Al llegar a mi oficina, ingresé a la página de dicho periódico para leer la referida noticia y para constatar la relevancia que le habían otorgado. Se trata de un proceso de reorganización del área de investigaciones de la Policía que ha afectado a la División Élite contra el Crimen Organizado (DECO).

Mi conclusión es que la noticia destaca una aparente preocupación legítima que entrelíneas sugiere juicios de valor sobre las decisión de las autoridades. No niego ni cuestiono la importancia del escrutinio de los medios sobre las decisiones gubernamentales, ello es necesario para garantizar la auditoría del público sobre los gobernantes. Lo que no me parece correcto es un ejercicio parcial o a medias del periodismo.

En la versión electrónica de LPG, la nota aparece con el título "Remueven 26 oficiales DECO: Quitan policías que indagaron a Perrones", ya intuyo la reacción deseada o esperada: "¡Qué barbaridad!, no solo la desmantelan, sino que quitan a los buenos policías."

En la nota citada, alaba los éxitos de la DECO, pero ignora todas las resoluciones e investigaciones por violación a los Derechos Humanos que tiene la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) u otras opiniones como las de aquellos que siempre creímos que dicha División servía solo a intereses muy concretos, a grupos poderosos preocupados por su seguridad y la de sus negocios: una instancia de lujo, en contraste con las precarias condiciones que se le otorgaban a las áreas de investigación de la delincuencia común que afecta a la mayoría de los salvadoreños (ver nota).

Como lector usuario de las TIC's, redacté y envié un comentario a la nota citada para que sea publicado en dicha página, aunque mi experiencia me dice que no suelen publicar comentarios muy críticos. Por lo anterior, les dejo copia del comentario realizado y enviado:
Me parece que esta noticia la han manejado de una manera muy desafortunada, y hasta puedo creer que mal intencionada. Una reforma del área de investigaciones no es lo mismo que un "desmantelamiento". Una rotación de personal no es lo mismo que una "remoción". Quien lo lee, sin mayores antecedentes, pensaría que las autoridades están en el plan de debilitar lo que ya existe, o que son presionables ante los reclamos de presuntos delincuentes.

La DECO se había convertido en una entidad élite privatizada y se había vaciado de capacidades a los territorios y a las áreas de investigación de la delincuencia común. Espero que las autoridades den paso a un área de investigación eficiente y al servicio de TODOS los y las ciudadanas del país.

Posdata: El comentario previo sí fue publicado a las 10:38 am por LPG, gesto que agradezco y que disipa alguna de mis sospechas.

20 de julio de 2009

De blawgger a burocrata

Sí, es cierto: me fui al gobierno. Ahora estoy del lado de donde se pone el lomo a la crítica y a aguantar. Algunos amigos se alegran y nos incitan a dar lo mejor. Otros, lo miran a uno con cierto dejo de desconfianza.

Esto genera algunas crisis de identidad. Venir de sociedad civil es una cosa buena, en el sentido que uno abraza un ideario y cuenta con el apoyo o voto de confianza de aquellos con quienes trabajó y con los que, más pronto que tarde, se llega el momento en que preguntarán y, desde acá, tendremos que responder.

Una de las preguntas obligatorias que como blawgger debo responderme es relativo a los contenidos a abordar y a mi posición frente a los acontecimientos. ¿Puedo criticar las acciones gubernamentales en aquellos campos que me conciernen? Sí, puedo, de hecho hay cosas que no me gustan, pero -fuera de la lealtad o no al sector al que uno se vincule- ¿acaso mi trabajo no es intentar hacer que las cosas funcionen de una manera medianamente decente? Esas cosas tienen que ver también conmigo. Por ello, de ahora en adelante, más que para inquirir, estoy para ser interrogado.

Creo que lo mejor que puedo hacer, para contribuir a que algunas cosas cambien es que a través de este espacio pueda trasladar, de una manera más amplia y detallada, algunas de las discusiones e ideas que se debaten al interior de las instituciones, sin que esto sea, una posición oficial, sino modestos ejercicios de informar y discutir con una comunidad virtual sobre estas materias.

Uno de los aspectos que deseo abordar de manera inmediata de cara a mi trabajo es convertir a la página web del MJSP en un instrumento de información al servicio del público, que contenga estadísticas e informes de labores, así como otra documentación que produzca o haya producido el Ministerio y promover iniciativas de e-government. Sugerencias son bienvenidas.

Una de las cuestiones anecdóticas que refleja la permanente presión quen hay sobre este ministerio es mi comunicación con el Ministro, quien siempre tiene mil asuntos que resolver al día. En ocasiones, con la urgencia de los plazos o en los períplos de su agenda, lo espero a que entre al edificio y agoto todos los asuntos posibles en el trecho hacia el despacho. El término "reunión ejecutiva" se ha redefinido para mí. Ello ha marcado mi forma de abordar los asuntos, exponiéndolos de una manear muy concreta y directa. Por ello, en este post, abordaré varias de las cuestiones que no he podido comentar en los últimos días:

-Elección de los magistrados de la CSJ (5): Me parece una elección equilibrada. No niego mi satisfacción con tres de los nombrados. Pero los partidos se salieron con la suya: ellos eligieron directamente e hiciero una pantomima del procedimiento que debería haberse seguido, con la humillante complicidad del CNJ.

-Elección de FGR y PGR: el Presidente Funes sugiere utilizar el mismo método usado para elegir a los magistrados. En este caso, parece oportuno en tanto no hay un procedimiento definido para tales fines. La Asamblea se mostró incapaz de seguir por la ruta que ella misma había iniciado.

-Clima de inseguridad: grave como hace mucho tiempo, pero a mi forma de ver -y puede que suene a excusa-, hay un exceso de exigencia mediática en el asunto y hasta cierta nostalgia de lo que hicieron administraciones previas: sacar a la policía a botar puertas y a exhibir a sus "presas". Aclaro, puesto que ya leo o escucho reclamos: no se trata de negar la realidad. Los muertos y las víctimas están ahí y hay que atender la situación de manera prioritaria. Cuando hablo de "exceso de exigencia" es cuando se le pide a un gobierno, que no tiene ni dos meses en el poder, que controle de manera inmediata una espiral de violencia que tiene más de 17 años creciendo. Se le pide que "haga algo", lo cual sugiere que no estaría haciendo lo necesario o nada, lo cual me parece no solo injusto, sino que también distorsionante. En este punto, más que inacción, lo que creo que sí padece este gobierno es de una mala política de comunicación, en alguna medida, influenciada por el hecho de no querer imitar a administraciones previas que tenían más publicidad que resultados.

Bueno, no quiero cansarlos. Quedo a sus órdenes.

10 de julio de 2009

Proyecciones de población del Censo de población 2007

¡Por fín! El Ministerio de economía anunció oficialmente el cálculo de las proyecciones de población basadas en el Censo del año 2007, lo cual es un importante dato para investigadores que analizan el impacto en términos poblacionales de diferentes fenómenos como, por ejemplo, la violencia.

El documento está disponible aquí.

5 de julio de 2009

Ay, Honduras

Es doloroso ver lo que sucede en Honduras en estos turbulentos días, es como volver al pasado y ver las manifestaciones populares de la década de 1970 ó 1980 en San Salvador. Uno recuerda aquel poema de Roque Dalton:
Los policías y los guardias
siempre vieron al pueblo
como un montón de espaldas que corrían para allá
como un campo para dejar caer con odio los garrotes
Este día dos personas perdieron la vida a causa de la respuesta gubernamental a las acciones que una multitud de ciudadanos y ciudadanas del hermano país realizaba para ingresar al Aeropuerto Toncontín, para apoyar la llegada del Presidente Zelaya. Una de las víctimas era un joven de tan solo 17 años.

Estoy en apoyo y solidaridad con la ciudadanía hondureña que rechaza este golpe de Estado. También he leído muchos documentos, comunicados y correos de ciudadanos de ese país que apoyan la situación actual y al gobierno golpista. Fundamentan su posición en una serie de acciones ilegales que Zelaya habría venido realizando, las que culminaron con la iniciativa de la consulta sobre la Cuarta Urna.

Muchos de esos argumentos parecen creíbles, otros denotan una clara paranoia antichavista, pero no responden las cuestiones fundamentales ni una serie de contradicciones que se han ido viendo en los últimos días.

Primero y fundamental: Sacar al Presidente del país, en pijama y a punta de pistola, es un procedimiento de la vieja escuela de los golpes de Estado. Sobre esto se dijo que cumplían una orden judicial, entonces dos cositas: si era una orden judicial, ¿por qué la ejecutó el ejército y no la policía? Si había orden de detención, debería haber sido puesto a disposición de las autoridades correspondientes y no ser enviado a desayunar sorpresivamente con Don Oscar Arias.

Luego, en el congreso dicen que renunció, pero al rato, los diputados deciden destituirlo, entoces ¿renunció o lo destituyeron? Más recientemente, el papable Rodríguez Maradiaga decía que según la Constitución Hondureña, quien intenta o sugiere su modificación cesa inmediatamente en el cargo público, usando -como en el derecho canónico- una clausula de aplicación latae sententiae, es decir, que no necesita pronunciamiento de autoridad alguna para ser declarada (algo que confronta radicalmente con el juicio previo y el debido proceso que rige en el ámbito secular) El aporte del cardenal solo agrega más dudas, entonces ¿por qué aceptar renuncia de alguien que ya no es Presidente?, ¿Por qué destituir a alguien que ya no es Presidente?

A estas alturas, me pregunto: Si tenía procesos judiciales ante la CSJ, si tenía el Ministerio Público en su contra, así como al ejército y a su propio partido en el congreso. El tipo estaba frito. ¿Por qué sacarlo irregularmente entonces? ¿Qué necesidad había?

El Arzobispo Maradiaga le pidió a Zelaya prudencia, le dijo que si volvía en estos momentos, habría un baño de sangre. Este consejo merece una reflexión particular. Creo en la buena fe del prelado cuya preocupación es no agregar más fuego al conflicto. Sin embargo, creo que sus declaraciones no fueron las más felices, por un lado, reconoce -con una cita descontextualizada de Juan Pablo II de por medio- el gobierno golpista y el retiro forzado e irregular de Zelaya; llama "amigo" a Zelaya y le pide que no regrese a Honduras (!Qué amigo!, ¿no?), pues podría darse un baño de sangre. Lo que en el Arzobispo suena a consejo, Micheletti lo había advertido antes con un tono más amenazador que conciliador. Detengamonos en esta advertencia.

Si Zelaya regresa, habrá baño de sangre dicen Micheletti y el Arzobispo. A la inversa: si no regresa, luego, no habría baño de sangre. Una lectura entre líneas nos dice que ello es una perversidad extorsiva que juega con la vida e integridad de los ciudadanos quienes son utilizados como rehenes del conflicto. Por otro lado, lo que dicen las noticias es que hay baño de sangre con Zelaya o no en Honduras. Las muertes del domingo se suman a los muchos heridos que no son oficialmente dados a conocer debido al cerco informativo del régimen golpista.

En boca del usurpador, hablar de baño de sangre solamente revela la amenaza de represión, puesto que es el que tiene las armas. En el caso del Arzobispo no queda muy claro, al menos es ambiguo: puede ser una conclusión realista: los ánimos están caldeados y no es conveniente. Pero ¿Por qué pedirselo a Zelaya y no dirigirse a los golpistas? ¿Por que no pedir a los golpistas que actuen civilizadamente y con prudencia sino que solo se lo exige a la otra parte?

Luego está el canciller. Con un canciller así, no necesitan enemigos. No solo porque está alejado del más básico estándar de educación, corrección y maneras de un diplomático, sino que revela la cara intransigente y retrógrada de los golpistas, así como la más estúpida, al rematar la ya maltrecha reputación del gobierno usurpador, peleándose con los gobernantes de otros países, entre ellos, Barak Obama a quién llamó despectivamente, negrito y, por insunuación, ignorante. Por otro lado, entre otras contradicciones vistas, está la entrevista de CNN al embajador hondureño en Washington y el hombre, si bien se supedita al que le paga el cheque mensual, llama igualmente Presidente a Micheletti y a Zelaya, entonces ¿en qué quedamos?

He leído y recibido comunicaciones de profesionales del derecho de Honduras, quienes reproducen la división que se vive en el ámbito político. Algunos, como en el post anterior, dicen que no podemos opinar porque son asuntos internos, porque no vivimos en Honduras y no podemos entenderlo.

Mi posición es que si Zelaya merecía ser destituido, ello se hubiese realizado mediante un procedimiento regular. Esto, no es un mero formalismo, una nimiedad, como pretenden los que apoyan a los golpistas. La salida de un presidente, como asunto de gran trascedencia en la vida de un estado, debería estar revestido de transparencia para evitar las arbitrariedades y para darle legitimidad al procedimiento, de esta forma, los electores y la comunidad internacional pueden ver las razones del procedimiento y sopesarlas.

Pero lo más importante que a alguien fuera de Honduras le preocupa es lo que señaló Obama: el éxito de los golpistas sería un precedente nefasto. Si callamos, avalamos la arbitrariedad y otros -de no ver reacciones- se sentirían animados a imitarlo. Quienes valoramos el alto costo en dolor y vidas humanas que le llevó a nuestras sociedades construir, por lo menos, una democracia política, no podemos aceptar la impunidad de un golpe de estado y eso, es algo que no atañe exclusivamente a Honduras.

29 de junio de 2009

Agradecen mi preocupación, pero quizás agradecerían más que me calle

Intercambio de mails con una abogada hondureña (copio y pego, no respondo por redacción ni ortografía):

respuesta a tu preocupado mail

Estimado Edgardo:
Lamentamos que se haya llegado hasta estos hechos, pero ante la testuradez, exabruptos repetitivos y constante violación a la Constitución y las leyes por parte de este señor, no le quedó otra alternativa a nuestro poder judicial al que paladinamente ignoró todas y cada una de sus resoluciones. Amigo no comparés, no es tu mismo caso tenías que haber vivido lo que nosotros vivimos para opinar; ahora estamos mucho más pobres que antes, este señor derrochó nuestro pecunio con su grupúsculo que no tenía nada de humanista todo lo contrario, siempres derrocharon con mucha alegría el dinero del pueblo como todos los burgueses que decían criticar, el nepotismo imperó y nunca se preocuparon por nuestros problemas, se centraron en reelegir a Zelaya a sabiendas que la constitución lo prohíbe, y que todas las instituciones legalmente constituidas les advirtieron de su violación a la ley, Zelaya se burlaba constantemente de nuestra institucionalidad y no debemos olvidar que NADIE está sobre el imperio de la ley ni siquiera el presidente. Zelaya un triste émulo de Chavez, quiso perpetuarse en el poder a través de una supuesta consulta que derogaría la Constitución Actual y en una nueva constituyente hacer lo necesario para ser un dictadorzuelo más. No hay tal golpe señores simplemente una sucesión en el poder, como corresponde, pues ya había comisiones que investigaban su barabarie y múltiples abusos cometidos contra la institucionalidad, fue trasladado hasta Costa Rica. este tipo mentía sin ningún recato y no estés triste mi amigo, pues nosotros estamos aliviados y confiamos que en noviembre tendremos las elecciones que ya estaban programadas para esa fecha. No hables de corte ruin no sabés nada de Honduras, antes bien deberías apaludir su valentía al igual que la del instituto armado que ya entregó el poder como corresponde.
Realmente lo mejor hubiese sido juzgarlo aquí se le trató demaciado bien, pues sus delitos son muchos.
Suficiente hemos tenido con las intromisiones de Hugo Chavez, quien ya amenaza con invadirnos, invoco la libre autodeterminación de los pueblos, Honduras para los hondureños. GRACIAS POR PREOCUPARTE.


Respondí lo siguiente:

Re: respuesta a tu preocupado mail

Selma,

agradezco su comunicación. Quisiera saber si permite que la publique en mi blog para contar con una versión diferente a la que tengo. He aquí mis comentarios:

1. Lo que pasa en Honduras es problema de sus ciudadanos y son ellos quienes deben resolverlo. Sin embargo...

2. No acepto que se me niegue el derecho a opinar por el hecho de no vivir ahí. Es como si no pudiese opinar sobre el calentamiento global porque no vivo en la antartica. Las rupturas democráticas en la región generan efectos insospechados. Por definición la opinión es una versión valorativa de determinada información y la mía es que hay una Carta Interamericana que establece ciertos parametros para los cambios políticos y que estos no deriven en golpes de estado o interrupciones constitucionales, así como también sé que las Constituciones contienen procedimientos a seguir en caso de conflictos interorgánicos. Si un Poder Judicial no hace valer estas reglas, sino por el contrario, avala su infracción, me parece que es sumamente grave.

3. Hay cosas que a un observador lego no le cuadran: si el señor Zelaya es un delincuente, infractor y corrupto ¿Por qué en lugar de ser procesado legalmente y puesto a las ordenes de la justicia, previo desaforamiento, es enviado a Costa Rica? Quienes conocemos algo de la historia de América Latina sabemos que esa es una rutina usual tras un golpe de Estado. A lo que debemos agregar que se le destituye posteriormente sin audiencia ni defensa (claro, aprovechando la ausencia forzada) y bajo dos versiones diferentes: una, que renunció (viejo truco) y dos, que violó la Constitución ¿En qué quedamos? Para completar la rutina del clásico golpe de estado, se decreta Estado de Excepción. La fresa sobre el pastel.

4. Y, finalmente, no creo que toda la OEA, Hillary Clinton y una gran cantidad de intelectuales esten errados, en una extraña coincidencia con Chávez (¿será que el Comandante ya les lavó el cerebro?) Alegar que todo esto es una conspiración de la prensa internacional para desprestigiar al actual gobierno hondureño es usar los mismos argumentos de Chávez. No hay que apedrear techos de vidrio.

Saludos,


Edgardo Amaya

Y la colega contestó:

Estimado Edgardo:
Te autorizo con el mayor de los gustos, en lo que concierne a tu derecho a opinar por supuesto que lo tienes, pero debes ver ambas caras de una moneda para ser objetivo.
Estoy totalmente de acuerdo contigo debió juzgarsele aquí,hacerle un proceso conforme lo establece la ley, pues sus delitos fueron varios y luego inhabilitarle; ese es lo único en lo que no concuerdo.
Respecto a Clinton , la OEA, y todos las personas EXTRANJERAS que mencionas, se nota que no viven aquí no saben nada de nuestra realidad.
Este señor pretendió dar un fallido auto golpe de estado a inicio de año pues para perpetuarse en poder quería asegurarlo, imponiendo a la esposa de su ministro de la Presidencia ( y uno de sus principales asesores) como Magistrada Presidenta de la Suprema Corte de Justicia) como no la seleccionaron, amenazó a diputados y personas encargadas de seleccionar estas autoridades con crear un caos, el oficial que se opuso a ello, y gracias su intervención no concretó sus planes, lo mandó a una embajada en Israel, cuando se perfilaba como nuevo jefe de las fuerzas armadas,
Fiel ventrilocuo de Chavez, manipulö algunosmedios de comunicación y a algunos comunicadores, (los volvio millonarios de la noche a la mañana) los que no estaban de su parte los hostigaba, si lo adversaban se convertía en su enemigo.
En en sus casi 4 años de gobierno estuvo en campaña permanente para reelegirse, desconociendo la prohibición no sólo constitucional, sino resoluciones judiciales existentes para ello decía que el pasaba por todo ello para algo era el presidente.
Si queremos cambios pero enmarcados en la ley, ya ésta nos señala figuras como el plesbicito y referendum para consultar estos cambios, se le hizo ver, pero siempre ignoró todo. (Tribunal electoral, Corte Suprema, Procuraduría General de la República, Ministerio Público, Derechos Humanos, etc,)
La campaña para la supuesta consulta hablaba engañosamente que se trataba de una votación para que no quitaran el salario mínimo, en un país tan pobre como el nuestro, y gastaba más de 2 millones de Lempiras diarios en comerciales sobre ello-
polarizó a la familia hondureña, les decía que estamos divididos en ricos y pobres y que eso es irreconciliable. Pero él y su grupúsculo vivía derrochando hedonísticamente nuestros recursos y el resto de nosotros con una situación económica agobiante, no le preocuparon nuestras enfermedades, problemas y más, sólo su propio provecho y todavía quizo quedarse indefinidamente en el poder.
Su principal asesora amenazó desde Cuba, pues se iba a recibir instrucciones cada vez que surgía algo por mínimo que fuera, que aplastaría a los que estuvieran en contra de la continuidad de Zelaya.
En días anteriores a la consulta ingresaron muchísimos nicaraguenses y aviones cubanos, el mensaje que enviaba era si no están conmigo tengo a mis aliados.
No se como te sentirías si un gorila como Chavez amenaza que invadirá tu país porque ya no cuenta con uno de sus peones para su juego sucio, que limpie su casa primero, que la tiene sumida en la pobreza y desamparo; pero que no se meta en nuestros asuntos eso es inadmisible.
La mayoría de los hondureños nos sentimos aliviados, pero también con ESPERANZA pues confiamos que en noviembre tendremos elecciones libres, y nuevamente un presidente elegido democráticamente.
No te molestes tanto mi amigo, por mi respuesta a tu protesta, el calentamiento global es un problema de todos, pero esa empatía tuya por nosotros es admirable,
Atte,
Selma

No continuaré esta discusión aprovechando mi situación de administrador de este blog. El desarrollo de los acontecimientos muestra evidencias contundentes, así que lo dejo a vuestro juicio.

28 de junio de 2009

Golpe de Estado en Honduras. Los retornos del pasado


Me desayuné esta mañana con la noticia del golpe de Estado en Honduras. La cosa ya se veía venir desde el viernes en que habían dos jefes del ejército: el nombrado por Zelaya y el destituido por Zelaya y restituido por la Corte Suprema de Justicia.

El golpe de Estado es la culminación de una larga serie de tensiones políticas relativas a la iniciativa del Presidente Zelaya por promover un cambio de Constitución, para lo cual, como un primer paso, promovía una encuesta para preguntarle a la ciudadanía sobre su aprobación respecto de la existencia de una cuarta urna en las proximas elecciones en la cual se votase, a manera de referendo, por el cambio de Constitución. Osea, esta era una consulta para hacer otra consulta.

La Constitución hondureña prevé clausulas petreas en contra de su sustitución y no establece el referendo como mecanismo de participación democrática respecto de la vigencia constitucional. Este fue el argumento de los detractores de Zelaya en contra de la iniciativa. Zelaya se escudó en la existencia de la Ley de Participación Ciudana, por la cual se puede hacer consultas a la población respecto de asuntos de su interés. En el trayecto, juzgadores y la propia Corte Suprema de Justicia se pronunciaron en contra de la iniciativa y la declararon ilegal. Sin embargo, el presidente siguió con la iniciativa que se llevaría a cabo este día 28 de junio.

Reconozco que no estoy al tanto de todos los acontecimientos y detalles del asunto, pero si tengo claro que las disputas políticas se resuelven por los mecanismos políticos e institucionales existentes. Si el Presidente es sacado por la fuerza del país, se corta la energía, se militarizan las ciudades, se suspenden las comunicaciones y telecomunicaciones, eso es a todas luces algo fuera de lo normal y debe ser considerado como una interrupción del orden constitucional.

La Corte Suprema de Justicia ha reconocido que mandó a apresar a Zelaya por violentar los mandatos legales y judiciales. Pero ¿acaso a los sospechosos no se les debe poner bajo la orden de un tribunal? ¿Por qué entonces, lo subieron en pijamas a un avión y lo fueron a dejar como huesped de honor a Don Oscar Arias en Costa Rica?

En el Congreso se lee una supuesta carta de renuncia de Zelaya y por ella se procedería al nombramiento de un presidente provisional, que en este caso sería el presidente del Congreso, según la regla constitucional hondureña que se aplica en caso de ausencia del Presidente. Más tarde, en el mismo congreso, los diputados vuelven a la tesis anterior: el presidente había violado la Constitución y los fallos judiciales y ponía en peligro la gobernabilidad y el Estado de Derecho, por lo tanto, lo depusieron como una medida desesperada y absurda para lavar la cara de tan despreciable y anacrónico suceso.

Zelaya, por su parte, ha negado la existencia de renuncia alguna. Mientras tanto, escucho en CNN a la vicepresidente del Congreso tratando de justificar lo injustificable: que no ha habido golpe de Estado. Que no existe ninguna conspiración. Que es una transición según los parametros constitucionales. Siento vergüenza ajena al escucharla.

Yo estaría en contra de un presidente que pretenda adecuar la Constitución a su medida, pero mi mentalidad jurídica me dice que los problemas se tratan por la vía institucional establecida y, por otro lado, solo pueden ser objeto de sanción los actos concretos. Se argumenta que la intención de Zelaya es instalarse en el poder, cambiar la Constitución, pero entonces digo: ¿se pueden sancionar las intenciones? ¿es esto una especie de Minority Report tropicalizado? Si la respuesta a la interrogante anterior fuera positiva, entonces tendríamos que sancionar a muchos políticos que tienen la intención de ser corruptos.

A Zelaya se le sacó del camino por una iniciativa que no llegó a iniciar. Una violación a la Constitución y al orden democrático bajo el argumento de preservar la Constitución y el orden democrático: la justificación más trillada de las dictaduras.

Esta acción es condenable por donde se le vea, pero lo más vergonzoso de todo es la complicidad del Poder Judicial hondureño en esta intrigulis. Espero que el Pueblo Hondureño recupere pronto la institucionalidad y que ello de paso a una profunda reflexión sobre la democracia que desean.

2 de junio de 2009

Funes sobre la justicia y seguridad

Tomo algunos fragmentos del discurso de toma de posesión del Presidente Mauricio Funes:
Errar es humano, pero evitar el error es, igualmente, un atributo de todos los hombres y todas las mujeres. Y evitar el error comienza por no hacer lo que algunos ya hicieron mal en este país: gobernar para pocos, ser complaciente con la corrupción, temer y ser cómplice del crimen organizado, pactar con el atraso en todas sus formas de expresión.

(...) Precisamos hacer una revolución ética. El bien público no puede ser confundido con el bien personal y la ética de los favores tiene que ser sustituida por la ética de la competencia sana y democrática.
Transparencia, combate a la corrupción y a todas las formas de despilfarro y desvío del dinero público serán cosas sagradas en nuestro gobierno.

Pero la lucha por el perfeccionamiento institucional no puede ser la lucha aislada de un gobierno. Ella debe involucrar a todos los poderes y a toda la sociedad. Y tengo la certeza que el Legislativo, el Judicial y la sociedad nos acompañarán.

Este perfeccionamiento se dará no sólo con la mejoría de la calidad de las políticas públicas, sino, igualmente, con la mejoría de la calidad y del grado de independencia de las instituciones, como también con la mejoría de las políticas y de las prácticas del sector privado.

Salvadoreños y salvadoreñas,

Revolución pacífica y democrática significa disminuir las desigualdades, mejorar la calidad de vida de la población y recuperar la eficiencia de la gestión pública.

Nuestra democracia se encuentra acechada por lãs fuerzas oscuras del narcotráfico y el crimen organizado. Por las acciones de la delincuencia. Por la situación de apremio económico que sufren miles de familias. Por el deterioro acelerado e irresponsable de nuestro entorno ambiental. Y también por las inadecuadas decisiones gubernamentales del pasado que han distorsionado la función pública al consentir la corrupción en el aparato del Estado.

Tenemos, como se ve, una tarea gigantesca por delante, pero ella no nos intimida. Nuestro país ya enfrentó problemas muchos más serios y supo encontrar los medios para superarlos. Pero todo fue más rápido cuando hubo paz y unión.

(...) En nuestro gobierno quien tenga méritos será recompensado y quien tenga culpa será ejemplarmente castigado. Se terminó el tiempo del padrinazgo y de la impunidad.

Es con esta disposición que vamos a enfrentar todas las formas de delito, en especial, el crimen organizado y su rostro más dantesco: el narcotráfico.

Por causa de las falencias de las políticas nacionales, regionales e internacionales de combate al narcotráfico, esta plaga ha crecido, en el mundo, como hidra de varias cabezas.

Por cada una que se corta en un país, parece nacer otra más adelante. En este campo de derrotas casi sucesivas, América Central se ha transformado en ruta y en destino.

Sé que esta es una lucha en la que no se vence aisladamente dentro de las fronteras nacionales. Pero sé también que un gobierno que desarrolla políticas internas rígidas, y que se articula con otros países amigos, cumple su parte en esta batalla.

Nosotros vamos a hacer eso con el máximo de control y dedicación. Daremos todo nuestro apoyo a los buenos policías, que son mayoría en nuestros órganos de seguridad, pero identificaremos y castigaremos, con rigor, aquellos pocos que se desvíen de su función y se vuelvan cómplices de estos criminales.

Es así, en forma gradual y localizada, que el narcotráfico comienza a infiltrarse y transforma a gobiernos y gobernantes en sus rehenes. El Salvador no puede entrar en este circuito de terror y de miedo.

Como también no podemos dejar que segmentos de la sociedad, en especial las personas más pobres, sean rehenes de las pandillas y bandas menores, no por eso menos sádicas y peligrosas.

Las maras, las pandillas no pueden continuar actuando y creciendo impunemente transformando barrios y comunidades en territorios libres para sus delitos.

Vamos a luchar día tras días, para imponer la ley y el orden en este submundo de anti-ley e inhumano.

Funes abordo de manera directa y sin ambajes dos imporantes problemas vinculados a la seguridad y la justicia, que se encuentran intimamente relacionados: el crimen organizado y la corrupción, así como tampoco ahorró dardos para señalar la tolerancia y hasta de complicidad hacia estos flagelos en las administraciones pasadas. Lo dicho, no es poco. Señala la filtración del crimen en el sistema político como una grave amenaza.

Mucho se ha cuestionado la dureza del discurso, y en cierta medida, en otro contexto, algo más de diplomacia hubiese sido deseable. Sin embargo, salvando diferencias abismales, existe un paralelismo entre la asunción de Obama y la de Funes: recibieron un país agobiado de problemas, en gran medida ocasionados por los mismos gobernantes. Lo mismo es aplicable a ARENA, respecto de los Republicanos cuyos gobiernos hicieron la mirada hacia otro lado ante los abusos del mercado y gestionaron la conflictividad social a través de mecanismos coactivos y belicistas.
No se puede ser "políticamente correcto" en el discurso con quienes no lo fueron en la práctica de sus gestiones.


27 de mayo de 2009

La derecha legislativa y la impunidad


Nemo iudex sine actore. Sin actor (accionante) no hay juicio. Así de simple. La Asamblea Legislativa no ha elegido Fiscal General y nos encontramos en estado de irregularidad institucional desde el 20 de abril pasado.

Por vía de reformas legales o interpretaciones auténticas se ha validado la permanencia del Fiscal Adjunto, mientras la Asamblea resuelve la elección del titular. Una resolución sobreseimiento (no una sentencia definitiva) dada por la Sala de lo Constitucional se pronunció en este sentido. Pero hablando el plata, no hay un titular legítimo en este momento, de acuerdo con los estándares constitucionales.

Se ha pretendido justificar la función irregular del Fiscal Adjunto, aduciendo que, siendo éste elegido por el títular que sí cuenta con la legitimidad constitucional, entonces, hereda o recibe por osmosis una cuota de esa legitimidad para seguir fungiendo. Sostuve una discusión sobre esto con un colega constitucionalista que simpatizaba con este argumento, mi posición en contrario fue un ejemplo del fútbol: si El Salvador le ganó a Colombia y luego Colombia le ganó a Argentina, no quiere decir que nosotros le ganamos a Argentina. (No sé si era un argumento muy convincente, pero al menos era gracioso) Si ello fuera así, entonces el fiscal que está en la silla ahora, puede quedarse, in saecula saeculorum, por herencia y podemos tirar a la basura las disposiciones constitucionales que exigen cierto grado de legitimidad del persecutor oficial.

En esta situación no pueden haber medias tintas. La consecuencia inmediata de ser honestos y reconocer la irregularidad la actuación de facto del Fiscal Adjunto es la nulidad de sus actos. Ello implicaría judicialmente declarar improcedente cualquier proceso penal iniciado por un Fiscal ilegítimo. Ya lo hicieron dos juzgadores, así como una Cámara que ha validado dichos fallos.

Sin embargo, resulta obvio que asumir dicha consecuencia implicaría generar un estado de anomia social, algo que responsablemente los jueces no querrán promover, pues la afectada sería la población que nada tiene que ver con los caprichos de la derecha legislativa. Los jueces están pues, contra la pared, y con ese chantaje, los diputados de derecha pretenden imponer un fiscal a su medida y no tienen prisa al respecto: el que está sentado en la silla del titular les viene bien, así que para qué correr.

Sin pelos en la lengua: ARENA no quiere un fiscal independiente justo ahora que deja el poder y muchos huecos financieros, irregularidades y nichos de corrupción puedan ser descubiertos, con lo cual, la persecución penal iría tras algunos de sus exfuncionarios o funcionarios que queden. Mucho menos querrían que El Salvador rompa capote procesando a un expresidente. Por el contrario, buscarían no solo un fiscal a la medida, sino uno que podría iniciar un entorpecedor proceso de judicialización de la política.

Además, tienen el descaro de vetar al mejor candidato a Fiscal General, el Dr. Henry Campos, por la "causal" de ser de izquierda, adjetivo por demás propio de voces de fachas, fanáticas e ignorantes respecto de cualquiera medianamente crítico a sus planteamientos.

Coherentes con su incoherencia de vetar funcionarios por su supuesta filiación política, no argumentan la misma razón para descartar a los otros dos candidatos, Raúl Somoza Alfaro, exdiputado y funcionario de gobiernos de ARENA y dirigente de dicho partido, y Luis Martínez, uno de los hombres del expresidente Francisco Flores. El burro hablando de orejas.

Lo parajójico del caso es que el Dr. Campos no pertenece a ningún partido político y en sus columnas periodísticas ha sido un hombre muy objetivo. Su pecado es haber sido acusador particular en el caso jesuitas, luego de que renunciara -por principios- a la FGR, pues su titular, pretendía no meterse en el ruedo, sino, dejar hacer, dejar pasar.

Vueltas que da la vida: veinte años después del asesinato de los jesuitas, el abogado acusador es ahora candidato a Fiscal General y Alfredo Félix Cristiani, -expresidente de la república bajo cuya administración y comandacia de la Fuerza Armada ocurrió el asesinato- vuelve del cementerio político -cual personaje del video de Thriller- a la palestra como presidente del partido ARENA en el marco de su "renovación". Ese detalle le pone más ingredientes a la coyuntura.

En el plano de los méritos profesionales, el Dr. Campos ha demostrado sus principios: poner en riesgo su vida en aquellas riesgosas circunstancias en que se enfrentaba contra el poder militar en pos de la justicia, dice mucho de él. Por otro lado, en la actualidad, es un destacado litigante, academico y docente universitario, cuya capacidad técnica puede verse reflejada en la producción documental que ha generado a lo largo de los años, con lo que cumple el requisito de instrucción notoria. Méritos de los que los otros candidatos -sin menospreciar sus antecedentes profesionales- simplemente carecen.

Entonces, no escoger la mejor opción disponible para darle al país un Fiscal General competente y con mérito, sino, por el contrario, mantener mediante chantaje, un estado de irregularidad institucional es exclusiva responsabilidad de las fracciones legislativas de ARENA, PCN y PDC, con lo que tristemente demuestran, una vez, su absoluta falta de compromiso con el logro de una justicia de calidad que sirva para el fortalecimiento de la democracia y la lucha contra la impunidad que tanto daño le ha hecho a este país. Una cita tomada de un reciente artículo de Robert Holden lo explica con toda claridad:

en América Latina nos enfrentamos con una tendencia extrema en donde la ley es casi siempre una mercancía con la que se negocia. Un estado que se burla habitualmente de la ley y la justicia se burla de su propia legitimidad, y en consecuencia invita a la violencia pública de todo tipo. La legitimidad de un estado depende primordialmente de la ley, pero cuando se sustituye el imperio de la ley por el imperio de la impunidad como es el caso de muchas partes de América Latina los tentáculos de la impunidad mueven no solamente a los poderosos sino también los débiles. Los débiles, los “descalzos,” buscan así arreglos prácticos para minimizar los costos de la aplicación de la ley como por ejemplo un padrino con poder o el pago de un pequeño soborno.

Los diputados de derecha que se niegan a darnos un buen fiscal, pretenden mantener ese esquema. La ciudadanía no puede permitir que ello continue, no puede consentir seguir viviendo con la impunidad como moneda cotidiana en una de las sociedades más violentas del mundo. Es una de las piezas que hace falta para que podamos realmente buscar la justicia.

21 de mayo de 2009

La irresponsabilidad de la derecha legislativa

Dado que los partidos de derecha tienen mayoría en la Asamblea, su comportamiento vislumbra una clara estrategia de bloqueo y sabotaje a la próxima administración del Ejecutivo. Los alcances de dicha estrategia tienen rasgos extremistas. Un ejemplo lamentable de esto es el decreto temporal por el cual, los mencionados partidos, permiten la inscripción de armas sin el debido respaldo legal.

No es la primera vez que se ha recurrido a este tipo de medida. El argumento de sus propulsores es siempre el mismo: mejor registradas que ilegales. Sin embargo, lo que ha sido demostrado es que armas de dudosa procedencia son objeto de registro. Un estudio de 1998 del Consejo Nacional de Seguridad Pública sobre estas medidas, mostró que armas robadas de la Policía Nacional Civil habían sido inscritas por particulares gracias a estos decretos. (Parentesis: hace unas semanas aparecieron armas de la PNC salvadoreña en ciudad de Guatemala, en manos de delincuentes. Ver aquí)

De esta forma, estos decretos fomentan el mercado ilegal de armas o las posibles irregularidades de las empresas comercializadoras de estos productos y sobre esto, hay fuertes intereses. También se premian las acciones ilícitas por las cuales se obtienen armas irregularmente. La derecha legislativa avala la ilegalidad y se coloca a contracorriente de los estandares internacionales de control de armas, que pretenden evitar que precisamente, armas irregulares sean registradas por los estados.

Lo anterior, de por sí es escandaloso, pero lo es más cuando se da en el contexto de un país catalogado como uno de los más violentos del mundo y que vive actualmente un repunte de violencia homicida que deja un saldo promedio de 12 muertos diarios.

La evidencia empírica muestra que por regla general, los países con menos armas y fuertes restricciones para su posesión como Japón o Inglaterra tienen menos problemas de violencia homicida comparados con aquellos que tienen mayor permisibilidad de armas como Estados Unidos, Brasil o Guatemala. Sin embargo, autores como John Keanne, no ponen énfasis en la permisibilidad o control de armas como un factor fundamental de la gestión de la violencia, sino que señalan el contexto social y cultural en el cual dichas armas cumplen un papel. Tomando esta idea, es evidente que el contexto salvadoreño es el menos indicado para favorecer la proliferación o liberalización de armas de fuego.

En vista de lo anterior, la decisión de los legisladores de derecha de admitir la inscripción de armas ilegales, es absolutamente irresponsable por donde se le vea y viene a complicar, aún más, la ya gravísima situación de inseguridad que el actual gobierno hereda a la proxima administración, junto con las arcas de la hacienda pública vacías en la peor crisis financiera del Estado.

Pero aún queda un tiro, poco probable, pero al fín, un chance: que el Presidente de la República vete el referido decreto. Ahora la duda es saber si el decreto llegará a manos del Presidente Saca o del futuro Presidente Funes. En esta segunda posibilidad, un veto presidencial podría generar un conflicto interorgánica en el que la Asamblea podría ratificar el decreto emitido y eventualmente llegar hasta la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.

16 de mayo de 2009

Roque Dalton, literatura, derecho et moi

Viví mi adolescencia en un país en guerra civil, lo cual, es mucho decir. Si bien, la capital, donde vivía y vivo aún, no sufría de la violencia bélica de otros territorios cuyo control era disputado por las fuerzas contendientes, vivíamos bajo un ambiente militarizado, represivo, atosigados de propaganda bélica y con la amenaza de ser reclutados forzosamente por el ejército en cualquier calle o pasar accidentalmente cerca de alguna voladura de postes por los comandos urbanos.

Cursaba bachillerato en un colegio jesuita donde una educación excepcional marcó mucho mis opciones y horizontes. Diversas inquietudes estimulaban mis días: la política, la literatura, la música y por supuesto, la patota de amigos y flirtear con las féminas.

Como actividad extracurricular me ofrecí como encargado de notas culturales de un periódico mural. Mi tarea consistía en recopilar poemas, cuentos o relatos breves para su publicación en nuestro periódico. Un poco urgido por la tarea impuesta, busqué en casa los materiales disponibles en la librera familiar y tomé el libro Taberna y otros lugares de Roque Dalton, libro que mi padre había llevado a casa pero al que no presté atención sino hasta que me vi en la necesidad y ese fue un encuentro excepcional.

Primero me enganché de su poesía, fresca, simpática, heterodoxa y sin formalismos, propia del espíritu joven de quien promete mudarse a un planeta donde la gente viva 300 años, hasta dejarse morir, por respeto a sus hijos.

Pero luego, también aprendí a ver la historia del país desde otra óptica, a través de las historias que nos habían sido ocultas, a través de las historias prohibidas de pulgarcito. Dalton se convertía en un guía para mí y para otros compañeros contagiados de la misma fiebre. Sin embargo, al menos para mí, fue algo más que una fiebre juvenil, mi interés continuó y se mantiene a través de los años.

Por una suerte del destino tuve la fortuna de ser becado y realicé estudios de posgrado en la Universidad de Barcelona, España. Ahí conocí, por otra afortunada coincidencia, a un joven profesor argentino-español, quién al conocerme y saber mi nacionalidad me preguntó si sabía sobre Roque Dalton, puesto que él era un fanático. Trabamos amistad inmediatamente. Siendo ambos abogados y políticamente comprometidos, “estudiando Derecho con carne de presidio”, Roque nos servía de inspiración y refrescamiento. “(…) en algo hay que agradecérselo también a la poesía.” En lo particular, como un interesado en la justicia penal, la traducción poética del dolor del presidio hecha por Roque me parecía el mejor discurso en contra de la inhumanidad de la cárcel:

Coro menor de la Quinta Bartolina

Han cerrado de nuevo la puerta de la celda.

Cerrado, cerrada.
Cerrada, cerrada, cerrada.

¿Saldremos este mes?
Ah, que eso se llama tener suerte!
Un mes,
un mes entre tu mano y la esperanza!

Yo que me tengo que aguantar un rato
de catorce años y qué más te digo,
yo que voy a salir de cincuenta años,
yo que ya ni de los ríos me acuerdo,
yo que ya no me acuerdo de acordarme de nada,
yo que ya ni canciones sé, ni quiero,
yo que ya no sabría caminar por las calles,
yo que llevo cinco años en la Segunda Instancia,
yo que por el jurado gordo aquel me he quedado silbando
puño en quijada y corazón a cuestas,
yo que por el Fiscal que nunca vio a mi madre
ciega la pobre de llorar por mi y yo inocente,
sin culpa alguna
por las urgencias de su carrera de buitre,
yo por idiota y bueno,
yo porque había que hacer escarmentar al mundo,
yo porque dije que sí,
yo porque escupí mi negación al polvo,
yo porque escupí,
yo porque
yo por
yo
y
y la
y la puerta
y la puerta cerrada
y la puerta de la celda cerrada,
cerrada, cerrada, cerrada,
cerrada,
cerrada…

Mi amigo había sufrido directamente la brutalidad de la dictadura argentina, su padre había sido asesinado bajo el régimen militar de la década del setenta e inicios de la década del ochenta. Siendo un adolescente hizo un viaje de intercambio estudiantil a Los Ángeles, California, y estando ahí, dada su inclinación por la cuestión social, se enroló con grupos de trabajo con inmigrantes, particularmente centroamericanos, donde, mediante un amigo salvadoreño, entró en contacto con la literatura de Roque y quedó igual de enganchado que muchos. Aún se dedica a coleccionar ediciones raras y siempre que puedo le he enviado las últimas publicaciones.

Coincidíamos también en nuestro gusto por el poder seductor de su poesía: frases como “(…) pensando siempre en encontrar un bar// en donde si quitáramos las mesas// quepan las madrugada y tú junto a mis ojos” fuero declamadas en algún bar en horas de bohemia con más de un resultado positivo. Gracias Roque por prestarnos tus palabras.

Ha pasado el tiempo y nuestra mentalidad va cambiando, madurando, y cada vez que tomo un libro de Roque y lo re-leo, encuentro que el mismo poema tiene una nueva significación y eso mantiene para mí su vigencia. Claro, con tanto tiempo, uno llega a conocer a los amigos, les conoce sus virtudes y defectos, los ve más realistamente. Eso también me pasa y ya no acepto todos sus planeamientos como antes, influido por la admiración, pero de eso se tratan las relaciones, de reconocer lo valioso y mantener el cariño a pesar de las diferencias.

Esta es mi humilde forma de tributar y agradecer su legado a uno de nuestros más grandes literatos, en el 34º aniversario de su cruel asesinato.

14 de mayo de 2009

Marcha ciudadana por un Fiscal Independiente




La mañana del 14 de mayo de 2009, más de doscientas cincuenta personas provenientes de organismos de sociedad civil, gremios de abogados y ciudadanía en general, realizaron la marcha "Por un Fiscal Independiente", como parte de una iniciativa más grande que busca incidir por que la Asamblea Legislativa nombre un Fiscal General competente e independiente, puesto que la institución vive actualmente en la acefalía luego del vencimiento del período, el pasado 19 de abril, del tristemente celebre Felix Garrid Safie, y es conducida, en un evidente fraude a la Constitución, por el Fiscal Adjunto, Astor Escalante, a la sazón, ex viceministro de Seguridad Pública y Justicia del actual gobierno y que fue colocado en esta institución como una jugada de enrrocamiento en el ajedrez de la política salvadoreña. Existen ya fallos judiciales en primera y segunda instancia que desconocen la autoridad del Fiscal Adjunto por la irregularidad de su titularidad.

Si bien, no fue una manifestación multitudinaria, fue grande teniendo en cuenta que la justicia no ha sido un tema muy abierto al público, así que lograr una marcha decente y obtener la atención de otra gente y medios, es una esperanzadora señal de que la ciudadanía está empoderandose de la necesidad e importancia que una fiscalía independiente tiene para el logro de la justicia y el Estado de Derecho y, que no sea, como hasta ahora, una institución políticamente manipulada y velo de impunidad en casos de gran trascendencia nacional. Se necesita un fiscal independiente, probo y eficiente, que sea capaz de enfrentar algunas de las más serias amenazas como las señales de infiltración del crimen organizado en instituciones del Estado o la influencia de poderosos cárteles de la droga en el país.

En el trayecto, frente al edificio de la Corte de Cuentas de la República, se aprovechó la ocasión para abuchear a dicha institución que sería la principal encubridora (por acción u omisión) de la corrupción y por ser coto de caza del Partido de Conciliación Nacional (PCN) que con todo descaro se ha manifestado diciendo que la institución les pertenece y la cual sería utilizada como instrumento de encubrimiento o chantaje político.

Al final, la marcha se concentró bajo el famoso "Palo de Hule" y frente al edificio de la Asamblea Legislativa, donde hubo manifestaciones de rechazo contra la maniobra por la cual se ha detenido el proceso de elección de magistrados a la Corte Suprema de Justicia que comentamos en el post previo y en contra del nefasto nombramiento del diputado Ciro Cruz Zepeda como presidente del Órgano Legislativo, como una mala señal de que el contubernio y los madrugones seguirán siendo la regla de esta legislatura.

Solamente la acción y vigilancia de la ciudada puede revertir o detener la arbitrariedad de los partidos en la Asamblea. En la medida que sepan y vean que hay amplios sectores disidentes de sus contubernios, en esa medida tendrán menos margen de maniobra y legitimidad para actuar antojadizamente. Ya vencimos el miedo una vez, hay que seguirlo haciendo. Solo nosotros, la ciudadanía, podemos impulsar un mejor país presionando a nuestros representantes a que sigan la ruta que les marquemos.