La administración Bush dejó en muchos un terrible excepticismo y desconfianza hacia la política norteamericana. Incentivó el pesimismo y alimentó la anivadversión hacia muchas de sus medidas, en mi caso, hacia aquellas que involucran derechos humanos en el mundo. Poco esperabamos del mundo que dicha administración gestó.
El pesimismo, es pues, uno de los signos actuales. James Petras, un conocido pensador de izquierda (muy anacrónico para mi gusto) decía que al capitalismo no le importa si quién gobierna es blanco, negro o chino siempre y cuando defienda sus intereses y con ello, echaba tierra sobre la esperanza de cambio que Barak Obama inspiraba en todo el mundo, otros sectores de la izquierda se han afiliado a dicha posición. Sin embargo, leí el blog de Saramago -comunista de viejo cuño- y éste escribió su perplejidad respecto de Obama, básicamente sobre la esperanza y el optimismo de que algunas cosas pueden cambiar.
No creo que Obama sea el salvador de la humanidad, pero al menos parece más dispuesto a llevar su política por otros causes y eso ya es positivo. Asume el gobierno en el marco de una crisis y como Rooselvelt, propone un nuevo trato.
Su disposición y compromiso para actuar bajo el Estado de Derecho es una señal positiva que se contrapone precisamente al deterioro que sufrió éste durante la administración Bush, en la cual se eliminió virtualmente el derecho a la intimidad, se avaló la tortura y la privación de libertad por motivos políticos sin garantías del debido proceso y existencia de cárceles clandestinas alrededor del mundo, todo ello justificado por la lucha contra el terrorismo y en nombre de la seguridad. Obama negó falsa dicotomía por la cual se contraponen la seguridad y los ideales de la nación, dentro de ellos, los expresados por la Constitución (Me hubiese gustado ver la cara de Bush en ese instante)
El cierre de Guantanamo es una señal de coherencia con lo dicho. En su segundo día de mandato, ha dado la orden para su cierre en el plazo de un año. Con ello, derriba uno de los simbolos más nefastos de la lucha contra el terrorismo. Guantanamo era una prisión donde sus prisioneros durante mucho tiempo carecieron de estatus legal de protección, donde eran sometidos a tortura (Hasta Metallica protestó por el uso de sus canciones como instrumento de tortura) y al aislamiento.
Adicionalmente, prohibió el uso de la tortura (que cuando lo intentó el Senado, Bush lo vetó) y sugiere la adopción de los Convenios de Ginebra que establecen estatus de protección en el marco de conflictos armados, esto, en un país cuya política exterior ha sido reacia a ratificar cualquier instrumento de derechos humanos.
Creo que lo que ha hecho es clave: coherencia, algo que falta mucho en la política. Espero que en adelante, siga siendo fiel a sus palabras.
¡Soy un bloguero a mucha honra! Hace unos días comencé a escribir con cuentagotas un post para romper capote en 2009 en este blog. Sin embargo, gracias a El Diario de Hoy, me ha venido la inspiración para publicar otra cosa.
El jueves 15 de enero, el mencionado matutino publicó la nota “Agresiones y burla en blogs de izquierda” en la cual, denuncia la existencia de blogs en los cuales se ataca a diversas personas, se ridiculiza a “escritores” y en particular a los candidatos al Ejecutivo de ARENA (¡apareció el peine!) No menciona la existencia de blogs de igual calibre en la derecha. La nota está calzada por el períodico, razón por la cual, nos referiremos al rotativo, aunque ello no implica cuestionar la calidad profesional de los periodistas que laboran en dicho medio.
Me llama la atención que uno de los grandes medios de El Salvador, se preocupe por la existencia de estos blogs. Con dicha actitud dejarían entrever que los éstos estarían logrando hacerle cosquillas a los medios dominantes, lo cual me parece muy difícil y exagerado, pues a los blogs se accede por Internet, un recurso del que no dispone la mayoría de la población salvadoreña. La nota de El Diario de Hoy es por ese lado, patética: es como ver un elefante huyendo de un ratón.
Los blogs son alternativas de expresión a la mano de cualquier persona y, no obstante sus otros usos o distorsiones, colaboran para que la gente opine y debata, cosa poco usual en nuestra cultura política.
En El Salvador, los medios grandes carecen, en su mayoría, de espacios donde la gente pueda expresarse de manera libre y espontánea. Los programas de entrevistas han tendido a reducir el espacio de llamadas en vivo, cuando no a eliminarlas o filtrarlas y se seleccionan los correos electrónicos a leer. Los periódicos tienen su staff de columnistas fijo y generalmente, salvo notorias excepciones como CoLatino y El Faro, la prensa escrita no da vigencia al derecho de respuesta que establece la Constitución.
Entonces, si no hay vías de expresión, los que pueden, buscan las propias para hacer valer su derecho a la libertad de expresión y difusión del pensamiento. En alguna medida, la proliferación de blogs se debe a la falta de medios locales inmediatos de expresión de la gente y a la falta de pluralismo y ecuanimidad de las grandes empresas de la comunicación, que devalúan su propia credibilidad.
Lo anterior, por supuesto, no justifica los ataques personales o contra la vida privada de las figuras públicas. Hay un límite entre la crítica política -absolutamente válida en un contexto democrático- y el ataque personal y a la dignidad de las personas. No comparto muchos de los contenidos de algunos colegas blogueros, pero dado que es algo que hace toda la gente todos los días: pensar, allá ellos y sus opiniones, siempre y cuando no inciten a la intolerancia o a la violencia.
Sin embargo, gran parte de las críticas sobre la mala educación de los blogueros, caen en el ámbito de la ética, cuestión en la que EDH no predica con el buen ejemplo. (Recuerdo que Christian Villalta, si la memoria no me falla, dijo una vez que la buena educación y la crítica constructiva están sacadas del diccionario del autoritarismo)
La nota que comentamos, desnuda la vocación autoritaria de El Diario de Hoy y pone de manifiesto la incoherencia e hipocresía de su línea editorial, puesto que éste se ha autopresentado como defensor de la libertad de expresión, como víctima de la censura en tiempos de dictadura e hipersensible a cualquier iniciativa de regulación de los medios, pero a la hora de jugar, se echa para atrás.
Sin embargo, no tiene reparos en quejarse de la falta de control sobre los blogs: “Los controles para este tipo de burlistas es casi imposible por parte de las autoridades ya que se da en un espacio libre que no tiene nada o poco control.” ¿Controlar la libertad de expresión? ¿Quieren ver blogueros en procesos penales? ¿Por qué entonces han levantado la bandera por la eliminación de la persecución por delitos contra el honor en el ejercicio periodístico? Y ahora que se cuestiona su constitucionalidad se rompen las vestiduras ¿Qué privilegio les hace tan especiales para tener esa licencia de impunidad que no la pueda tener otro?
Es irónico pues, que este lamento venga de un medio cuya línea editorial históricamente se ha caracterizado por la intolerancia, la ofensa, burla y desprestigio de todo aquel que considere como adversario ideológico. En su editorial, ha acusado a “los rojos” –cobardemente, sin específicar- de cuanto delito existe en el código penal, a vilipendiado a defensores de derechos humanos, desmeritado la autoridad de jueces y ha mostrado sin reparo su racismo al tratar de manera claramente despectiva a representantes de las étnias originarias de América Latina como Rigoberta Menchú y Evo Morales, a quien ha denominado de manera insistente como “palurdo”.
Por lo tanto, venir a quejarse por la mala educación de los blogs, es hipocresía pura y dura. Finalmente, si no te gustan, no los leas.
recientemente recibí la Plataforma de Gobierno Municipal para la Alcaldía de Sonsonate, elaborada por la Coalición CD-FMLN.
La cual en su conjunto es un documento interesante y, en particular, en lo que al abordaje de la seguridad ciudadana respecta. Situación por lo demás trascendental por cuanto Sonsonate ha figurado durante mucho tiempo como una de las zonas más violentas de El Salvador por su elevado índice de homicidios.
Un aspecto muy interesante es que se pretende hacer un abordaje de la situación de la seguridad ciudadana desde el nivel microrregional, es decir, no en términos individuales como municipio, sino en conjunto con los gobiernos locales vecinos, que en el caso de Sonsonate resulta claro por el alto nivel de conurbación con otros territorios como Sonzacate y San Antonio del Monte, municipios también afectados por la violencia.
Además, el documento propone la creación de instancias municipales para la gestión de la seguridad, lo que es un paso adelante respecto de otras iniciativas que ofrecen políticas de seguridad pero no generan estructuras para tal fin.
Para consultar la propuesta, puedes hacer clic aquí.
Pongo a disposición de ustedes la última encuesta del IUDOP donde evalúa las preferencias políticas del electorado salvadoreño y también su opinión sobre el año 2008. Para verla, hacer clic aquí.
Tuve noticia por diferentes fuentes sobre el reciente estudio "Mapa de la violencia: Los jóvenes de América Latina", que fue publicado por la Red de Información Tecnológica Latinoamericana (RITLA) En el cual se estudia la mortalidad de los jóvenes entre los 15 y 24 años en la región, comparada con la de otras regiones del mundo. América Latina resulta la más violenta y El Salvador se lleva el primer lugar con una tasa de homicidios en jóvenes de 92 por cada 100 mil habitantes comprendidos en el sector juvenil.
Viendo el informe, me percaté que los datos utilizados son del año 2005. Presto a actualizarme, tomé los datos de homicidios del año 2007 de Medicina Legal y los resultados del Censo de Población y los resultados fueron los siguientes :
Como puede apreciarce, los datos son desalentadores. Aunque en alguna medida, decir que los datos aumentaron desde 2005 hasta hoy sería una afirmación ligera que no tomaría en cuenta que como resultado del Censo, el dato de población es menor de lo que las proyecciones demograficas estimaron. Todas la tasas construidas con dicha información hoy se encuentran en duda.
En la segunda tabla, se da cuenta de que el rango que fue objeto del estudio (19-24 años) para 2007 alcanzó una tasa de homicidios de 118 por cada 100 mil habitantes comprendidos en dicho rango, lo que colocaría al país en un lejano primer lugar respecto de otros contextos.
Observando la tabla, se puede apreciar que casi el 60% de los homicidios se concentra en el rango entre 15 y 29 años, el cual alcanzó una tasa de 134 por cada 100 mil habitantes de dichas edades.
Las autoridades insisten en atribuir dichos niveles de violencia a las pandillas, pero al preguntarles qué entienden como responsabilidad de las pandillas, el espectro es muy amplio, lo que contradice la necesidad de rigor analítico. El dato de involucramiento de las pandillas según las autoridades, por mencionar un ejemplo, incluye los casos en que la víctima pertenece una pandilla. Una especie de profecía autoejecutada. ¿Dónde se visibilizan los datos de jóvenes muertos bajo la sospecha de haber sido víctimas de grupos de exterminio o ejecuciones extrajudiciales que han sido investigados por organismos de Derechos Humanos?
Obviamente, son datos muy duros. Los estudios hablarán de las afectaciones de la violencia a la Población económicamente activa, de las pérdidas económicas por la muerte de las personas, de la correlación entre los déficit de Desarrollo Humano y los niveles de homicidios. Todo ello es válido y necesario para comprender las dimensiones del problema.
Sin embargo estos son los datos de la deseperanza. Si la frustración genera violencia, hay mucha gente frustrada ahí afuera y la frustración viene de la imposibilidad de poder realizarse y desarrollarse como persona. Del consumismo que ofrece la ilusión de felicidad materialista pero niega a la mayoría los medios para su acceso. De la violencia estructural que expulsa a la niñez y juventud del sistema educativo, que manda a muchos jóvenes -particularmente los pobres- hacia el desempleo, la economía informal, las adicciones, hacia otro país como emigrante, los absorve en sus ciclos de violencia, los lleva a la cárcel, al hospital, o como hemos visto, a la tumba como víctimas de esa violencia.
A lo que podemos sumar el hecho de ser una especie de ser sospechoso por razón de la edad. Según una reciente encuesta de IUDOP dirigida a jóvenes, la segunda fuente de violencia hacia este sector, después de la delincuencia o criminalidad, viene de la policía según lo reportó un 5% de los encuestados.
¿Qué significa ser joven en las olvidadas zonas rurales? ¿Qué significa ser joven en las populosas zonas de Soyapango, San Martín, Ilopango, Apopa?
Con este panorama, no es difícil llegar a la conclusión de que la situación de los jóvenes en la sociedad salvadoreña y su atención es un tema fundamental, por lo que, por ejemplo, resulta contradictorio que el gobierno se haya negado a adherirse la Convención de los derechos de la juventud.
Un cambio de situación no debe limitarse a una política puntual hacia la juventud, sino que debería significar una política general de desarrollo humano que tienda a la satisfacción progresiva de las necesidades de la población joven en particular, de quienes depende, más que nunca, el presente del país.
El Programa Estado de la Nación (PEN) presentará el próximo 3 de diciembre de 2008 en El Salvador el Informe estado de la región (2008), que brinda un análisis exhaustivo sobre la situación de Centroamérica en los últimos años dando seguimiento a los desafíos del desarrollo humano sostenible.
La actividad se efectuará en el auditorio del ICAS de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas", a las 4:30 p.m.
La investigación ofrece un diagnóstico actual en 11 temas estratégicos, entre ellos: empleo, salud, seguridad alimentaria, migración, democracia, corrupción, gobiernos locales, áreas protegidas y energía.
Además, por primera vez, analiza de forma prospectiva dos dilemas estratégicos para el istmo: el primero, sobre seguridad de las personas y Estado democrático de derecho; y el segundo referente a inserción internacional.
En la investigación participaron más de 400 personas de toda la región para definir el temario, suministro de información, consulta y lectura crítica. Además, se consultaron más de 650 fuentes bibliográficas.
La preparación de este trabajo se efectúo en el marco institucional del Consejo Nacional de Rectores de Costa Rica en consorcio con la Defensoría de los Habitantes de la República. Además, ha sido elaborado con el apoyo principal de la cooperación danesa a través de su programa Regional de Transparencia y Justicia.
Asimismo, un conjunto de auspiciadores se aliaron a esta iniciativa: el Instituto para el Desarrollo Local en Centroamérica (Idelca), la Organización Panamericana de la Salud (OPS-OMS), el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (Incap), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el Programa de Apoyo a la Integración Regional (Pairca) de la Unión Europea. la Fundación para la Paz y Democracia (Funpadem), Transparencia Internacional con sede en Berlín, el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas ( INCAE), el Fondo de Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO), el Consejo Superior Universitario Centroamericano, el Consejo Consultivo del SICA, The Nature Conservancy y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
En términos generales no me gusta Oppenheimer. Es un gran periodista, esforzado, estudiado, acucioso, pero no comparto su visión excesivamente efectista y económicamente pragmática, demasiado confiada en el mercado, lo que muchas veces cae en la receta fácil y simplificada que ignora u obvia los costos del proceso, al menos ese fue el sabor que me dejó su libro Cuentos Chinos. Pero tampoco niego que en algunas cosas me parece que acierta con mucho tino.
He leído su publicación sobre las maras y pandillas en Centroamérica, un tema que desde hace rato le viene intrigando. Como periodista Oppenheimer no tiene por qué volverse un especialista en la materia. Buscará material, escuchará expertos y publicará las visiones expuestas y la propia. Pero para hacerlo interesante es necesario poner algo de salsa al asunto. Un poquito de morbo siempre viene bien.
Incurre en ciertas imprecisiones: dice que la tasa de homicidios de El Salvador es de 68 por cada 100 mil, cuando en realidad, los datos de homicidios de 2007 en comparación con los datos del Censo de población arrojan una tasa de 61 por 100 mil. Puede que sea exceso de prurito y que unos puntos demás no son la gran cosa ni nos bajan del primer lugar, pero esos puntos de exceso se cuentan en cadáveres, así que la precisión es recomendada.
Por otro lado, como periodista puede darse algunas licencias como la de recurrir al anecdotario para ejemplificar la situación del país, de tal forma que convierte la realidad de una o dos personas en la realidad del país y por esta vía pensar que todo el mundo es víctima del delito. Eso no es lo que dicen los datos de victimización.
No se trata aquí, de negar los elevados índices de violencia ni la victimización de grandes sectores de la ciudadanía, sino de señalar que la simplificación de los problemas lleva a análisis y propuestas superficiales.
No obstante lo anterior, plantea algunas cuestiones importantes para la reflexión como la influencia del factor deportación en el fenómeno de la violencia, no obstante, solo lo menciona sin profundizar ni afinar el análisis. Tampoco señala la contradicción estadounidense que a la vez que pretente apagar el fuego con planes como la Iniciativa Mérida, lo alienta con sus políticas antiinmigrantes y deportaciones. No es aquí donde se origina el problema, aquí es donde estalla.
Finalmente, otorga mucho espacio a las cuestiones truculentas o al morbo de las pandillas (niños que han asesinado, posesión de armamento de guerra, su supuesta vinculación con el tráfico de drogas) que solamente contribuye a sobredimensionar el problema, alejandonos de perspectivas más realistas sobre lo que sucede.
Un saludable consejo al analizar estas problemáticas es la de separar las cuestiones más difíciles de las más genéricas. No se puede iniciar el análisis a partir de las cuestiones más complejas sin antes haber revisado lo genérico. No se puede analizar ni intervenir el problema de las pandillas directamente en las cuestiones más complejas sin antes tratar las más básicas.
Coincido en que la forma primordial de intervención debe ser por la prevención y por la educación (lo que no obvia la necesidad de control penal en los casos que lo ameriten) pero desde mi punto de vista, ello no debe limitarse a intervenciones puntuales sino a una transformación de las políticas económicas orientadas hacia la reducción de la desigualdad, la redistribución del ingreso público y la búsqueda de la inclusión social.
En la primera Conferencia Regional de la Red de Policías y Sociedad Civil, se analizará la realidad de la seguridad en Latinoamérica
Autoridades y efectivos policiales, académicos y dirigentes sociales y políticos oriundos de 10 países latinoamericanos se reunirán en Santiago de Chile para intercambiar puntos de vista sobre la realidad de la seguridad y planificar su actuación de los próximos años a favor de los procesos de reforma policial en la región.
Será durante los días 13 y 14 de noviembre en la primera Conferencia Regional de la Red de Policías y Sociedad Civil, con la organización de FLACSO Chile, la Policía de Investigaciones del país anfitrión y Viva Rio, de Brasil, con el apoyo del Open Society Institute.
La Red es un proyecto coordinado desde la ONG brasileña Viva Rio, que tiene como socios a representantes de 31 organizaciones policiales y 12 instituciones de la sociedad civil de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Guatemala, México, Perú, Nicaragua y Venezuela.
Entre sus objetivos se encuentra facilitar el diálogo entre los responsables de las instituciones policiales y la sociedad civil organizada, intercambiando experiencias exitosas y socializando los conocimientos obtenidos en la práctica y en la investigación académica.
Haydeé Caruso, la coordinadora de la Red de Policías y Sociedad Civil, explica que el objetivo es construir puentes y canales de diálogo entre investigadores, organizaciones de la sociedad civil y policías comprometidos con iniciativas de reforma o de desarrollo institucional de sus corporaciones. La misión de la Red es entonces identificar, cualificar y apoyar a líderes policiales, cuyas trayectorias profesionales conlleven experiencias de formulación, gestión y ejecución de proyectos, y consolidar un foro permanente de intercambio entre policías latinoamericanos y miembros de la sociedad civil.
El encuentro en Chile
La primera conferencia internacional de la Red de Policías y Sociedad Civil contará con la participación de destacados expertos.
Entre ellos, se encontrarán el ex ministro del Interior de Perú, Gino Costa; Felipe Harboe, subsecretario de Interior de Chile; Lucía Dammert, coordinadora del Programa Seguridad y Ciudadanía de FLACSO Chile; Arturo Herrera Verdugo, director General Policía de Investigaciones de Chile y Haydée Caruso, la coordinadora de la Red de Policías y Sociedad Civil.
Junto con oficiales de policía de los diferentes países, actuarán en los diferentes paneles Soraya El Achkar, de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, Venezuela; Jacqueline Muniz coordinadora académica de la Red de Policías y Sociedad Civil y profesora de la Universidad Candido Mendes, Brasil; Rene Castellón Argote subdirector operativo de la Policía de Investigaciones de Chile; Edgardo Amaya, El Salvador; Leslie Siquiera de la organización IEPADES de Guatemala y Yed Milton Lopez Riaño de la Policía Nacional de Colombia entre muchos otros participantes de los 10 países.
Los temas
La Conferencia Regional de la Red será norteada por un tema central, los desafíos de la relación Policía-Sociedad para la reforma policial en América Latina. Mas específicamente, se explorarán tres asuntos donde la colaboración entre la policía y la sociedad puede ser particularmente fructífera: “Entrenamiento para calificar la toma de decisiones de los agentes policiales para la acción policial democrática”; “Mecanismos de participación social en el control de las policías” y “Prevención del crimen: límites y alcances de las abordajes situacional y social”.
También se realizarán mesas de intercambio en las que los miembros compartirán sus impresiones sobre el trabajo de la Red así como sus ideas para los próximos años. Se evaluará los resultados d elas actividades dque la Re viene realizando: viajes de estudio para policías, seminarios y cursos al nivel regional y nacional, debates temáticos online.
La Red online
En efecto, la Red latinoamericana de Policías y Sociedad Civil posee un blog permanentemente actualizado y que forma parte del portal Comunidad Segura (http://policiaysociedad.comunidadsegura.org).
Allí, policías, miembros de ONGs, académicos, miembros de gobiernos y de instituciones judiciales pueden acceder a numerosos documentos producidos por los propios miembros de la Red sobre temas como la reforma policial; la planificación, gestión y evaluación del trabajo policial; los mecanismos de control interno; la participación y el control social; y sobre la actuación policial con respecto a la juventud.
La pagina también da acceso al boletín informativo de la Red “InterCAMBIO”, y a las paginas de chat y foros virtuales, donde son debatidos los asuntos de seguridad mas urgentes de la región.
Los resultados de la Conferencia Regional de Santiago estarán divulgados en la página web, y permitirán a este conjunto de actores movilizados avanzar mas un paso hacia la seguridad ciudadana en América Latina.
Cinemark Metrocentro, el lunes 27 de octubre a las 5 pm.
En UTEC, el martes 28 de octubre, a las 5 pm, el Auditorio de La Paz , 1ra Planta Edif. Francisco Morazán, Calle Arce, S.S.
En la UCA , el miércoles 29 de octubre, a las 5.30 pm, en el Auditorio del Edificio de Aulas "D".
La entrada es gratis y abierta a todas las personas que deseen compartir la temática, pueden compartir esta invitación con amigos y amigas que vengan con ustedes.
Estarán presentes en el análisis el licenciado Jaime Martínez de la Unidad de Justicia Juvenil de la CSJ y Jorge Dalton, cineasta salvadoreño.
El documental dura 62 minutos y hasta ahora se ha presentado y debatido durante el festival de Cine Latinoamericano 2008 de Utrecht en Mayo pasado y forma parte de la Selección Oficial del Festival de Cine Centroamericano ICARO 2008 que se realizará en Noviembre en la ciudad de Guatemala.
También se ha presentado en varias ciudades de la costa Este y Oeste de Estados Unidos, y con el apoyo de ICCO, Iglesias en Acción de Holanda y FLACSO El Salvador se está realizando la gira Centroamericana de la cual forman parte estas funciones en El Salvador.
Una síntesis del documental:
EL PORVENIR nos muestra una historia de lucha por la verdad y la justicia ante un estado que se muestra incapaz de hacer frente a la problemática de las pandillas. Pero sobre todo nos muestra una sociedad que ha condenado a una generación de hombres y mujeres al exterminio, un país que ha aprendido a olvidar a costa de su propio futuro.
EL PORVENIR es un documental hondureño, dirigido por Oscar Estrada, producido por MARABUNTA FILMS
Para más información y reacciones de la audiencia favor visitar:
Este blog (ahora blawg) cumple tres años. Comenzó el 20 de octubre de 2005, con la ambiciosa idea de contar con un espacio para compartir e intercambiar información y opiniones sobre justicia penal y seguridad ciudadana en el nivel latinoamericano Estos objetivos se han cumplido solo parcialmente.
Cumple con el objetivo de compartir información, como un centro de recursos, contribuyendo de esta manera a volver accesible información para un público especializado en las materias que abordamos y, en alguna medida, ayudando a transparentar el funcionamiento de las instituciones.
Aún hace falta debate. Hay que trabajar sobre ello y ese es el desafío de esta nueva etapa. Los sitios en internet se caen si no son atractivos y si no plantean cuestiones interesantes de manera interesante. Los comentarios siempre son bienvenidos. A veces me pregunto si no estoy posteando solo para mí.
Otra cuestión a superar es el parroquialismo. Es cierto que la discusión sobre justicia y seguridad en El Salvador es importante, pero sería bueno poner algo de visión más amplia, las políticas transnacionales de seguridad estan modificando las agendas de la región y solo una visión de conjunto permitirá tener respuestas más acertadas. Este es el segundo desafío a asumir.
Finalmente, quisiera poder actualizar con más sistematicidad, pero estoy un tanto sujeto a los vaivenes de las agendas laborales.
Agradecería muchísimo saber su opinión, sobre todo sus sugerencias para poder incluirlas en esta nueva etapa.
Comparto con ustedes la invitación al V Congreso de Derechos Humanos, los días 22, 23 y 24 de Octubre, en el Auditorium"Herbert Anaya" de la Facultad Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad de El Salvador.
Este día 15 de octubre, se realiza el Blog’s Action Day, el cual moviliza a muchos bloggers a difundir o sensibilizar sobre una temática concreta, en este caso, el de la pobreza en el nivel global.
Dado que no soy un experto en cuestiones económicas, he pensado hacer algo más acorde con la temática de este blog: vincular pobreza, con seguridad y justicia, un poco desde el plano reflexivo más que de un plano más técnico.
Muchos sabemos en el campo de cuestiones de criminalidad y violencia que vincular dichos fenómenos a la pobreza como variable independiente es algo en términos técnicos políticamente incorrecto desde muchas perspectivas. En mi experiencia, he visto la paradoja de como los “progres”, los izquierdistas de café que le achacan la culpa de todo a la injusticia social y que hablan siempre en nombre de las mayorías empobrecidas, son proclives a hacer la vinculación arriba mencionada –todavía anclados en el anacronismo de creer que la delincuencia es una forma de redistribución Robinhoodiana de la riqueza-, mientras que los sectores conservadores son los primeros en saltar con el dedo acusador diciendo –con razón, pero sin autoridad moral- “Ustedes acusan a los pobres de ser delincuentes”.
El reclamo de sectores conservadores a evitar la vinculación entre pobreza-criminalidad-violencia contiene una falacia ética: pretendería por un lado, evitar la estigmatización de las personas por su condición social, lo cual es completamente válido. Pero la trampa consiste en retirar de la discusión sobre los fenómenos mencionados las condiciones materiales de existencia de la población y la satisfacción de sus derechos.
Estoy de acuerdo en que la pobreza no es –en sí misma- una variable independiente del fenómeno de la violencia y criminalidad, sino que se deben considerar fenómenos más precisos como la desigualdad, la marginación y la exclusión social.
Del otro lado de la moneda, si hilamos fino en los niveles de delincuencia que hablamos, la corrupción a gran escala y los fraudes financieros y al consumidor no los ocasionan los pobres, sino los ricos y, aquellos son las víctimas de siempre.
Pero en lo que el imaginario social y en las encuestas de opinión pública (afectado por las agendas y framming de diversas empresas de comunicación y la vivencia cotidiana) se entiende como criminalidad o violencia es la delincuencia común de las calles y vecindarios. Regularmente, la imagen del chivo expiatorio de esta delincuencia y violencia es un hombre, joven, no favorecido por los beneficios de la sociedad, y dicho de manera simple: pobre.
Esta imagen se ve reforzada por los procesos de selectividad del sistema penal que convierte al estereotipo en su objeto. Esto se puede observarse con claridad en las cárceles. Según el Censo educativo Penitenciario de 2005 de la Dirección General de Centros Penales, en el sistema penitenciario el 76% de los privados de libertad se encuentran entre el analfabetismo y estudios de educación básica. En buena medida, resultan coincidentes con los datos del promedio de educación nacional que no supera el sexto grado. Casi la mitad de la población penitenciaria se sitúa por debajo de dicho promedio, lo cual fortalece el dato por el cual, la selectividad del sistema penal se encuentra orientada especialmente a los sectores más excluidos y desfavorecidos de la sociedad.
En el post previo he tocado precisamente esta temática y concluía que tanto el fenómeno de la violencia y criminalidad, como el catálogo de opciones institucionales del Estado no podrán verse afectadas de forma significativa sin un cambio importante en la política económica del estado en términos de redistribución de la riqueza y reducción de la exclusión social a través de una motivación más igualitarista de sus políticas públicas. Una sociedad solo será más segura en tanto sea más igualitaria.