"La obra de la Justicia será la Paz y los frutos de la Justicia serán tranquilidad y seguridad para siempre. Is. 32, 17"

28 de diciembre de 2009

Final del Día de los Inocentes

Según los Evangelios, el rey Herodes, al no tener forma de saber qué niño nacido en su territorio era el Mesías -que según él, le destronaría-, ordenó matar a todos los niños menores de dos años. Por si las dudas. También los Evangelios relatan cómo San José fue alertado por un ángel, logrando huir oportunamente con María y el niño Jesús. Este relato tiene como fecha asignada para su conmemoración el día 28 de diciembre, conocido como el día de los Santos Inocentes.

La tradición popular ha cambiado el sentido original y lo ha convertido en un día dedicado a las bromas pesadas y los engaños para hacer caer a los ingenuos. Cuando comenzó el día tenía el buen ánimo de tomarle el pelo a mis amigos, pero falto de tiempo y concentración en el asunto, no pude urdir un plan para tal fin.

Al final del día sentía una profunda tristeza. Dos niños de 4 y 6 años murieron en Cojutepeque como resultado de la explosión de una granada que desconocidos arrojaron dentro de un consultorio médico (casualmente también había estado en un consultorio con mi pequeño durante el día) Una jovencita de 16 años fue asesinada de varios tiros en el rostro.

Según estadísticas del Instituto de Medicina Legal dicen que más de 480 menores de edad han sido asesinados en el año 2009.

El día de los inocentes no es un día para bromear.

"En Ramá se oyó una voz, hubo lágrimas y gemidos: es Raquel, que llora a sus
hijos y no quiere que la consuelen, porque ya no existen." (Mateo 2, 18)